domingo, 27 de septiembre de 2015

¿Mi ex quiere un 'remember'?

Ha vuelto aparecer. Ella fue mi novia de colegio y una de las mujeres más importantes en mi vida durante mi adolescencia. Comenzó con una solicitud en Facebook. Me sorprendió porque fue ella quien  me había eliminado años atrás cuando consiguió enamorado. Y claro, ahora que está sola no hay mejor excusa que buscar a su ex. ¿Un remember, dice?

Por mi bien no quise aceptarla. Yo acababa de terminar una relación con una chica a quien le guardo mucho cariño, así que no me parecía justo romper con ella y al poco tiempo agregar a mi ex como amiga de Facebook. Sería una falta de respeto, o al menos así lo consideré. 

Con los días mi ex del cole me quitó la solicitud de amistad y perdí la ocasión de saber qué había sido de su vida todos estos años; sin embargo, ella no se rindió y me agregó al WhatsApp. ¿Cómo se consiguió mi número? Preferí no preguntarle.

Cuando conversamos me di cuenta que muchas cosas habían cambiado en ella. Me contó que había terminado con su enamorado y que estaba viviendo en un distrito muy alejado. Imaginé que por problemas económicos, pero no le pregunté. No me pareció oportuno hacerlo, de repente la incomodaba.
Recuerdo que un domingo, mientras nos escribíamos, me dijo para ir a una salsoteca. Un día antes yo había tomado con mi papá y mis tíos y tenía resaca, pero no se lo dije, solo le mostré mi desinterés y no fui. Me dijo que si alguna vez me animaba la encontraría allá cualquier domingo.

Los días siguientes me habló de otra fiesta, de una discoteca en Lince, pero yo seguía con mi desgano, Me negué varias veces hasta aburrirla, o eso creo porque ahora ya no me escribe. Supongo que habrá pensado que me 'boto' o que no quiero salir con ella, algo que no está muy alejado de la realidad. En todo caso, sí me hubiera gustado verla, pero no en una fiesta sino conversando en algún café o saliendo a pasear algún lugar. No entre tragos ni gritos coreando canciones de moda.

El recuerdo que llevo de mi ex:

Luego de haber terminado pensé  varios años en ella. Nuestro amor nació cuando estábamos en el colegio, cuando todavía éramos adolescentes y nuestro tiempo dependía mucho del permiso que nos daban nuestros padres (en su caso su mamá). A la semana nos veíamos pocas horas y no era suficiente para demostrarle todo mi amor. Con ella descubrí la pasión y ese fuego que los enamorados sienten en cada beso, en cada caricia; esa sensación extraña en la que sientes que se te va la vida en sus ojos, en su cuerpo, en sus manos, en sus labios. Siendo aún muy jóvenes descubrimos el sexo, aunque nosotros muy inocentes le decíamos: 'hacer el amor'.

Sus senos  me volvían loco, a veces no podíamos tener control de nosotros mismos y lo hacíamos en su sala mientras su mamá y su hermana estaban en su casa. Éramos dos chicos rendidos al placer. El único problema es que todo ese fuego, esas ganas de entregarnos, no tuvo un momento especial. Un par de horas no era suficiente.

Yo quería estar con ella sin ver el reloj, sin voltear a ver el celular para percatarnos si es que habían llamadas perdidas de su mamá. Necesitábamos tiempo para nosotros, pero nunca lo tuvimos.
Quizá en algún momento quedemos en encontrarnos y nos volvamos a ver después de muchos años, no lo sé. Lo que sí entiendo es que ya no queda nada de la niñita inocente que conocí en el colegio, ahora era una mujer que le gustaba salir, bailar y estar a la moda como tantas otras chicas de su edad. Yo me había quedado atrapado en el tiempo y prefería más mi soledad, mis libros, mis películas y los documentales  que a mí tanto me gustan. 

Si la veo o no, no importa. Igual no sé cómo reaccione. De repente la miraría con la misma intensidad que lo hice toda la secundaria, como un animal hambriento mirando un trozo de comida. Saboreándola con la mirada  Y quizá me dé curiosidad de hacerle el amor y de probar sus senos suaves hasta hundirme en ella para por fin ahogar todos mis recuerdos. 


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