lunes, 2 de noviembre de 2015

Esto pasa cuando te alucinan

Ella quiere verme. Me lo ha dicho de muchas formas, pero yo extrañamente me he negado. En otros tiempos yo hubiera sido el que insista en verla.

Sospecho que su interés hacia mí es porque piensa que he cambiado, que he crecido y me veo diferente. Un amigo en común le ha ido con el chisme que estoy yendo al gimnasio y me ha pintado como si se me notara un cuerpo fitness y nada que ver, sigo siendo 'un cuarto de pollo', el mismo flaco 'pecho de gato' con piernitas chuecas.

Ella cree que mi cambio ha sido rotundo como si yo fuera Steven Rogers (Capitán América); como si de la noche a la mañana mi cuerpo estúpido y frágil se hubiera convertido en uno grande y 'pichicateado' como los chicos realities de Combate o Esto es Guerra. 

En todo caso, está perdiendo el tiempo conmigo, no soy nada de lo que le han contado o ha imaginado. Por ahi me habrá crecido una que otra cosita, pero casi ni se nota. No entiendo por qué la gente asocia ir al gimnasio con tener un cuerpo atlético, fácil los cambios no se notan en mí porque hago una rutina torpe y perezosa, sin peso y de repeticiones largas. Soy un fracaso para cualquier trainner. Lo más rescatable de todo esto es que estoy alimentándome bien, he cambiado las frituras por verduras y evito en lo posible ingerir grasas saturadas. De vez en cuando me doy mis antojitos, al menos una vez por semana. 


0 comentarios:

Publicar un comentario